La experiencia comienza con maniobras que relajan cráneo, cuello y rostro, invitando a pausar y habitar el presente.
La sesión integra masajes faciales, puntos de reflexología y un protocolo de limpieza e hidratación que estimula la circulación, oxigena los tejidos y aporta una luminosidad natural y saludable a la piel. A través del contacto consciente y el uso de herramientas, se libera la musculatura facial y se promueve un profundo estado de relajación.
Enraizado en la aromaterapia, este ritual natural y no invasivo es ideal para regalar o regalarte, pensado para quienes buscan bienestar, presencia y una piel visiblemente más luminosa.
